jueves 16 de diciembre de 2010

Buenos propositos

Supongo que deben de ser escasas las personas que nunca hayan notado un sentimiento de deseo de cambio por alguno de los aspectos de su vida. A veces me paro delante del espejo y pienso en lo que soy, en mi aspecto, en mis intereses, en mis aficiones y métodos de trabajo y me gustaría cambiar algunos aspectos clave. Todo se vuelve muy raro, porque no considero que esté mal, pero quiero mejorar esos aspectos, seguro.

A veces nos proponemos cosas a principios de año que creemos que podemos conseguir, y seguro que podemos, pero a veces dejamos demasiados cabos sueltos, demasiadas motivaciones basadas en aspectos poco realistas que luego no podremos lograr. Ser más atractivos, ir antes a dormir, estudiar más, ser mejores personas... me pregunto si realmente necesitamos eso para sentirnos mejor. Creo que solo llegando a esas metas no se logra mejorar el sentimiento, la confianza en uno mismo. Creo que tenemos que tener más en cuenta el camino por el que legamos a ello, el esfuerzo, el sudor, las lágrimas y la perseverancia.

Por eso este enero vuelvo al gimnasio, sé que es un tópico, pero no lo hago ni por mi aspecto, ni por ego, ni por salud, lo hago como un reto, una forma de reafirmarme en lo que puedo hacer. Por eso he añadido dos nuevos objetivos a mi lista, dos nuevos desafíos que quiero llevar a cabo algún día, porque todos tenemos cosas que hacer antes de morir.

sábado 6 de noviembre de 2010

El último giro en política de oposición del PP

El Partido Popular, que tan dormidas tenía sus estrategias de oposición en estos últimos años, ha despertado de pronto para dar la cara en el parlamento con un reciclado y evolucionado, y por qué no decirlo, ‘revolucionario’ plan para poner en duda la efectividad del gobierno central. El PP ha ‘madurado’ sus críticas y ahora ha decidido ponerse manos a la obra y arremeter con ‘inteligentes comentarios’ contra cada uno de los miembros del hemiciclo. El primero en caer ha sido Rubalcaba, quien, en un desesperado intento del PP para triunfar en futuros sufragios, ha sido criticado de antiguo y old-fashioned por ser, atención a la alusión, CALVO. Sí, sí, no por su inefectivo programa político o su falta de ideas, sino por su falta de masa capilar.

¿Qué hubiera dicho el ‘señor’ Aznar si se le hubiera tachado de machista o misógino por su aspecto neotejano de bigote y melena just-for-men? ¿También tenemos que considerar viejos a todos aquellos jóvenes que a pesar de contar con una temprana calvicie están aún en la flor de la vida?

Sea como fuere seguimos sin un programa claro en la oposición PPera. Sin nuevas propuestas, sin planes para un futuro gobierno, sin carisma, sin presencia. Sólo un grupo de resentidos que hartos de ser el último mono en decisiones y que sin una sola idea, deciden criticar y arremeter contra toda novedad con que amanezca cualquier miembro del partido gobernante. ¿Que el PSOE se ve obligado a recortar el crecimiento de las pensiones? El PP lo critica. ¿Que el PSOE necesita usar la compra de votos para lograr la mayoría y aprobar los presupuestos? El PP lo critica. ¿Que el PSOE local de una ciudad española reúne apoyos para expulsar al PP del gobierno local? El PP lo critica y un terrible Alzheimer lo invade respecto a las ocasiones en que su partido hizo lo mismo.

Lo único claro es que el PP se muerde su propia cola y no ve salida ni futuro a ninguna de las ideas y decisiones que salen de Moncloa. Pero… ¿acaso tienen ideas en el PP?

Parecía evidente que el PP subiría al gobierno en las próxima jornada electoral, lo triste es que si lo logran encima creerán que su papel opositor ha sido implacable, cuando en realidad no ha habido oposición real en ningún momento.

M. Q. T. aka Chyeko Minaoka / Natalia Goncharova.

¿Qué será de mí?

Aquí tenéis la valiosísima información sobre el futuro de mi novio y el mío propio que la señora del tarot de 'telahinco' dice a las 2:30h de la noche.

SAGITARIO:

Posición en el ranking: 9º

Es posible que vivas con conflictos y enfrentamientos y te arrepientas de haber dicho algo. Ahora tienes que superarlo y olvidar el pasado para poder ir hacia adelante.


VIRGO:

Posición en el ranking: 11º

Muchísimo cuidado con las personas nuevas y protégete con un cuarto blanco.



PS: Por supuesto todo es 100% verídico y en absoluto 'multinterpretable'.

martes 11 de mayo de 2010

TCP


=3

domingo 4 de abril de 2010

¡Dieta ya!

Malditos gelatos italianos...

viernes 18 de diciembre de 2009

Descripción de Juanito Santa Cruz (Fortunata y Jacinta): niñez, carácter, presencia y actuaciones.

Como prometí dejo por aquí otro trabajo de la Universidad del año pasado, esta vez se trata de la descripción de un personaje de la novela de Benito Pérez Galdós "Fortunata y Jacinta".

PS: Creo recordar que me la puntuaron con un 8.


Fortunata y Jacinta

· Descripción de Juanito Santa Cruz: niñez, carácter, presencia y actuaciones.

Juanito fue un niño muy esperado por sus progenitores, y como tal, creció bajo el más perfecto de los cuidados, pero sin mimo, para evitar los malos hábitos y una posible rebeldía. Supo el niño desde pequeño que para conseguir algo tenía que ganarlo y merecerlo, así pues había de ir a misa si quería luego ir al teatro y tenía que obtener buenas notas para ganarse el rato de ocio. Su madre, Barbarita, mujer dedicada donde las haya, acompañó en los estudios de secundaria a su hijo y noche tras noche le repasaba la lección, metiéndola no sólo en la mente de la criatura, sino también en la suya propia. Se volvió así un niño curioso que bajo la fiel compañía de Estupiñá, un amigo de la familia, fue creciendo hasta llegar a ser todo un muchacho.

Mas hubo un tiempo en su juventud, en que no se aplicaba para nada en sus estudios. Así pues, pasaba los días en la grada más alta, cubierto con la capa y maquinando travesuras. Eran días en los que como acto de camaradería le soplaba al compañero la lección cuando el profesor le preguntaba. Esa actitud rebelde y subversiva le llevó en una revuelta a pasar más de un día a la sombra. Sus padres siempre estaban ahí para sacarle las castañas del fuego y ese amor paternal se vio recompensado en los dos últimos años de carrera de Juanito. El muchacho se hizo hombre y pasó de ser un haragán a convertirse en una mente brillante. Todo lo leía, todo lo sabía y no había detalle del conocimiento que se le escapara. Gustaba pasar las tardes en debate con otras mentes inquietas. No sabía ponerle precio al conocimiento y por ello gastaba en él su madre todo el dinero que le hiciera falta en libros. Por aquel entonces tenía Juanito veinticuatro años y había logrado convertirse en un hombre con porte y figura, bien parecido, cautivador y elegante, no sólo en el trato sino también en la indumentaria. Siempre iba bien vestido y hacía gala de una muy buena educación. Aunque como defecto podemos apuntar que tenía mucha labia, quizá demasiada.

Llegó entonces un momento, cambio ya regular en su humor, en que se hastió de tanta cháchara y tanta abstracción y decidió dedicarse al mundo tangible, dejando así a un lado la lectura, creyéndose poseedor de conocimiento más que suficiente. Ese nuevo revés en sus gustos le llevó a relacionarse con gente de baja calaña. Adquirió soltura en el trato con mujeres y no podía evitar sentirse atraído por éstas, pero eran las mujeres de baja curnia las que le llamaban la atención, y fue en estas circunstancias cuando conoció a Fortunata. Al frecuentar malas compañías, tomó prestado el acento y el vestido, mientras hacía oídos sordos a las regañinas y desesperación que algunos miembros de su familia le manifestaban. Tanta era la soltura adquirida que se decidió el muchacho a salir del país y visitar París bajo el temor de sus padres a que su viaje acentuara los recientemente adquiridos malos hábitos, cosa que gracias al cielo no ocurrió.

Viendo sus padres el momento oportuno arreglaron la boda de Juanito con su prima Jacinta. Mujer de la que éste quedó perdidamente enamorado. El matrimonio lo volvió un hombre cursi y relamido, características que se pusieron de manifiesto durante el viaje de bodas. La debilidad que guardaba Juanito en sí se desató al confesarle a su mujer lo que acaeció con Fortunata. Es en ese momento en que pierde los papeles y en parte la hombría, cosa que posteriormente retomará con más fuerza y de un modo machista. Juanito disfrutaba del tiempo que pasaba con su esposa, pero ese cariño sólo desató el siguiente nivel de inconformismo: una incesante búsqueda del placer confundido con la felicidad.

Los altibajos de intereses, que durante la infancia y juventud habían permanecido más que presentes, se agravaron en la edad adulta y esta vez no era sólo su madre, Barbarita, la que los sufría, sino también su mujer, Jacinta. La necesidad de Juanito de imponer su modo y manera le tachaban de cierto machismo, un machismo prototípico que mezclado con su egoísmo hizo que saliera de la alcoba de su mujer para buscar al juguete del que se había cansado tiempo atrás. Fortunata ahora era toda una mujer y no la mujerzuela que por ocio Juanito hizo suya, a la que incluso le había dado un hijo y cuya muerte avergonzaba y aliviaba a Juanito por igual. Era pues un hombre que buscaba imponerse y ser el cabeza de familia, papel que, entendía él, le tocaba por ley y por lo cual también se creía en derecho de hacer lo que le viniera en gana sin faltarle nunca el respeto de su señora.

Si en algo se parece Juanito a su familia es sobretodo en la visión comercial que tiene éste de las cosas del mundo, en el caso de Juanito: las mujeres, las cuales son su mercadería. Como productos que son de su disfrute, Juanito ha de vigilarlas y asegurarse de que seguirán estando a su disposición siempre que haga falta, como demuestra al alquilar el piso vecino al de Fortunata. Es también su orgullo de hombre el que le impulsa a seducir a aquella mujer, la necesidad de reforzar su ego, acorde al sistema social que le otorga a él el papel dominante.

Tras numerosas idas y venidas Juanito siente el fracaso como esposo al ser expulsado de la alcoba de Jacinta. Ya no es el dueño de la situación y no puede controlar a su esposa. Además el fracaso es mayor al no poder evitar la maternidad de su mujer gracias a la donación de Fortunata, maternidad que tampoco puede evitar. Al perder Fortunata la vida, son el egoísmo y el afán de Juanito castigados arrebatándole así su juguete y a la vez retirándole el respeto de su esposa. Y es que la vida del capricho le ha brindado a éste una experiencia efímera y desafortunada.

domingo 13 de diciembre de 2009

Simple&Llano

Tengo un nuevo seguidor...

Un saludo desde aquí a Santiago Pepunto Uvepunto que tiene un blog con un nombre macanudo: Simple&Llano.

Porque no hay nada como decir las cosas simple y llanamente.

PS: Y próximamente... ¡subiré más trabajos de la Uni que me han quedado dabuti!